Introducción
La formación tiene como finalidad ayudar a vivir la vocación como una configuración progresiva con Cristo, en una fidelidad renovada al Espíritu y al fin de la Compañía.
Es esencial para adherirse al propósito de la Compañía. Una buena preparación ayuda a sumarse en la organización del servicio a los pobres, que es la razón de ser de nuestra vocación, vida y misión.
Desde las distintas etapas de la vida, la formación es uno de los medios que ayudan a asumir el espíritu propio de la Compañía de las Hijas de la Caridad: Humildad, sencillez y caridad. Prepara para dar respuestas siempre nuevas a las continuas llamadas de Dios. No es sólo una necesidad sino una cuestión de justicia hacia los pobres y hacia cada Hermana.

Ámbitos de la formación
Formación
Es menester que ellas mismas estén antes bien instruidas en lo que han de enseñar luego a los demás
(San Vicente, IX, 1151).




